Depresión

 

La depresión conlleva a la capitulación de los deseos, o sea, a la pérdida de la capacidad de experimentar placer, ya sea intelectual, estético, alimentario o sexual.
El enfermo ha perdido sus intereses habituales; ningún proyecto lo estimula; no siente deseos de nada, no hace ningún plan.
La existencia ha perdido todo su sabor y todo su sentido. Puede variar de intensidad, pasando del simple embotamiento emocional, experimentado penosamente, a una verdadera “anestesia de los sentimientos”.
Entonces el deprimido es incapaz de sentir afecto, aún hacia sus seres más queridos, y se siente aún más aislado y abrumado, encerrado en su dolor y en su culpabilidad por esa vergonzosa indiferencia hacia sus prójimos.

Mi enfoque terapéutico es  “transformar todo inconveniente-obstáculo en una ventaja”.
• Las emociones humanas están basadas en las ideas. El control de los sentimientos más intensos puede lograrse mediante un cambio de ellas. No sufrimos por el choque de nuestras experiencias, sino que inferimos de ellas precisamente lo que se ajusta a nuestros propósitos. Estamos autodeterminados por el significado que damos a nuestras experiencias, y probablemente siempre hay implicada cierta parte de error cuando tomamos determinadas experiencias como base para nuestra futura vida. Los significados no están determinados por las situaciones, sino que nos determinamos a nosotros mismos por el significado que damos a las situaciones.

 

Daniel H. Ricciuti.
Miembro del colegio de profesionales de Psicología Transpersonal (CPPTRA)
y Fundador de la Asociación Argentina de Psicología Transpersonal (PSIQUE)
Cel: 15-3796-3974
Terapeuta Psicología Transpersonal
Diplomado en Gestalt  G.U.F (EE.UU)
MP 130239