Tristeza

 

La tristeza puede ser contenida, reprimida y ocultada, pero también puede expresarse en el aspecto del deprimido: la gestualidad es rígida, el tono es monocorde y el gesto lento; en otros casos se adivina la angustia en el rostro, acompañada de una permanente febrilidad.
La tristeza depresiva se expresa en una visión pesimista de sí mismo y del mundo exterior, en un sentimiento de impotencia y de fracaso. Existe una profunda insatisfacción, una vivencia de desvaloración y de autodepreciación. También es característico un sentimiento de vergüenza y de culpabilidad.
Para el deprimido que se encuentra ante su fracaso, la depresión es vivida como una debilidad, como una cara que hay que ocultar el mayor tiempo posible, hasta el hundimiento final.

¿Por qué estoy tan triste?



¿Estás bajo de ánimos, sin ganas de nada, triste? Algunas personas se ponen tristes sólo de vez en cuando, mientras que a otras les asalta la tristeza más a menudo.
Cuando uno está triste, puede tener la sensación de que ese sentimiento va a durar siempre, pero generalmente la tristeza no dura mucho —unas horas, o tal vez un día o dos—. Hay un tipo de tristeza más profunda e intensa que dura más y que se denomina depresión.
Cuando la tristeza dura mucho tiempo, es demasiado intensa e impide que una persona disfrute de las cosas buenas de la vida.

 

Algunos de sus síntomas:



tristeza• sensación de vacío e incapacidad para ilusionarse con nada.
• sensación de desamparo y desesperación (ausencia de esperanzas).
• sentimiento de culpa y de desvalorización.
• sensación de estar solo en el mundo, de no ser querido.
• estar irritable y enfadarse fácilmente.
• problemas de concentración.
• falta de energía y sensación de estar siempre cansado.
• dormir demasiado o demasiado poco.
• pensar en la muerte o en el suicidio.
• pasar menos tiempo con los amigos y más tiempo solo.
• llorar mucho, a veces sin motivo aparente.
La tristeza y la inhibición son consideradas los síntomas centrales de la depresión. Sin embargo, la tristeza en sí misma no puede ser considerada un síntoma; se trata de una emoción que hace disminuir el interés por las cosas y por las personas.
En esos momentos, en que experimentamos tristeza y una inhibición más o menos perceptible en nuestro nivel de actividad, llamadas vulgarmente “bajón”, puede aparecer o no con tristeza o autoreproches agregados... Lo que aparece en primer término es una inhibición de la actividad, el ritmo, o la intensidad de nuestra actividad psíquica.
Es difícil, decir que una persona está triste y que no se da cuenta de ello, en realidad, los afectos son procesos conscientes.

Daniel H. Ricciuti.
Miembro del colegio de profesionales de Psicología Transpersonal (CPPTRA)
y Fundador de la Asociación Argentina de Psicología Transpersonal (PSIQUE)
Cel: 15-3796-3974
Terapeuta Psicología Transpersonal
Diplomado en Gestalt  G.U.F (EE.UU)
MP 130239